Lo bueno del caso Cienfuegos.

Lo bueno del caso Cienfuegos.

Dice el periodista Jorge Zepeda Patterson que con la detención del General Cienfuegos en Estados Unidos, todos pierden. Pierde el país por la imagen que retrata ante el mundo; pierde el gobierno de Enrique Peña Nieto sobre el que crecen múltiples dudas; y por supuesto, pierde el Ejército Mexicano, una de las instituciones de mayor credibilidad en México. Y en todo eso, tiene toda la razón.
La salvedad es que en medio de todas esas malas noticias podría nacer una buena si esto sirve para que el Presidente López Obrador ponga fin al proyecto militarista que ha caracterizado a la llamada Cuarta Transformación.
Bajo la premisa de que los militares son honestos y los civiles son corruptos, el Presidente ha asignado un creciente rol a las Fuerzas Armadas en temas que no son de su competencia. Desde la construcción y administración de aeropuertos y trenes, hasta la construcción y el equipamiento de sucursales bancarias, tareas que no tienen nada que ver con su naturaleza pero que han adquirido por la voluntad presidencial.
Pasando, por supuesto, por la completa militarización de la seguridad pública a través de la entrega total del engaño llamada Guardia Nacional, que el Congreso autorizó como una institución civil y que el Presidente plenamente y sin disimulo ya puso en las manos de los militares.
Ante las revelaciones de Estados Unidos se vuelve indispensable que el Presidente meta freno a su proyecto. Es necesario que  abandone el discurso de la pureza de las Fuerzas Armadas, que se reconozca que en ellas, como en cualquier otra institución, puede haber buenos y malos elementos y que lo fundamental es tener procesos de vigilancia y rendición de cuentas y no certificados a priori de pureza.
Lo que toca ahora es que se hagan las investigaciones necesarias dentro de México – y no solo se esté en espera de lo que ocurra en Estados Unidos -; que se devuelva a los militares a las tareas que le son propias, y que muchas ha cumplido con gran responsabilidad como sus acciones en protección civil, y que se vuelva a poner el foco en la construcción de las capacidades de los gobiernos civiles en vez de entregar sus funciones y responsabilidades a quienes no le tocan.
Ojalá, que en medio de la tragedia que significa la detención en el extranjero de un Secretario de la Defensa, salga algo bueno si es que el Presidente toma nota de la situación. Por el bien de todos, esperemos que así sea.