¿Cómo responder a preguntas incómodas? (Y no dar la nota como el Dr. López Gatell)

El Dr. Hugo López Gatell es sin duda uno de los actores de nuestro tiempo. Conocido por pocos hasta hace unos meses, hoy es toda una celebridad en México, en buena medida por las conferencias nocturnas en las que ha mostrado un notable aprendizaje en el manejo de la comunicación.
Sin embargo, en las últimas horas ha sido tema en redes sociales por una torpe respuesta a una legisladora de Acción Nacional que le ha provocado reclamos y señalamientos de machista, patán y prepotente.
Más allá de la simpatía o antipatía que genere el personaje, vale la pena tomar nota de lo que hizo mal para que la próxima vez que te toque responder a una pregunta incómoda- en medios, en un evento público o en una reunión profesional – no cometas los mismos errores.
1. No importa la pregunta, importa la respuesta. Muchos han (hemos) visto la respuesta del Dr. Gatell en que la ningunea por su formación y luego insulta a la senadora hablando condescendientemente sobre las funciones superiores de la mente. ¿Pero cuántas personas escucharon la pregunta de la legisladora? ¿era imprudente, fue grosera? La realidad es que no importa, y esa es la primera lección, nadie recordará la pregunta o la provocación, todos recordarán tu respuesta.
2. Controla tus emociones. Nadie puede negar que HLG es un tipo inteligente, sin embargo, la respuesta visceral, enojada – así fuera envuelta en una supuesta frialdad – le resultó contraproducente. Manejar las emociones para no engancharse con los temas de otros, es clave para tener una buena respuesta.
3. Aprovecha las preguntas para colar tus mensajes. La base de cualquier entrenamiento en medios es que no hay preguntas y respuestas, sino preguntas y mensajes. Y en esa, como en cualquier otra interrogante que le hubieran hecho, el Dr. Gatell tenía la oportunidad de responder lo que considerara útil para su causa. Pensar que se tiene que responder siempre a quien te está interrogando es un error que nadie debe cometer.
4. Ten conciencia de con quién hablas. ¿Habría tenido el mismo efecto la respuesta de HLG si el destinatario hubiera sido un senador? La respuesta todos la sabemos, no. Porque hoy los temas de género ocupan -para bien – un lugar relevante en la agenda, y mostrar una actitud sobrada, ninguneando a una mujer, será leído como un acto de machismo. ¿Era la intención? No lo sé y francamente no importa porque lo relevante es la lectura de los hechos y no la intención que solo la sabe el emisor.
5. Aprende de tus errores. Sin duda una de las cosas más difíciles en la vida es reconocer cuando nos equivocamos. Y en esta ocasión, HLG lo hizo muy mal. Reconocerlo implicaría que la próxima vez que enfrente una pregunta que considere inapropiada reaccione de forma distinta.
No sé si HLG lo hará, si ofrecerá una disculpa y tomará nota de su fallo, pero al menos su caso ya sirvió para poder conversar sobre cómo podremos reaccionar la próxima vez que estemos en una situación similar.