Es evidente el intento de control de daños. Incluso en algunas columnas se pretende vender lo que hoy pasa como un triunfo de Miguel Ángel Osorio Chong que habría logrado desactivar las protestas de la CNTE. Lo cierto, evidente y público, es que la CNTE le está bajando porque ya ganó.

Ganó primero en las calles. El movimiento de maestros no se frenó con los despidos ni con las órdenes de aprehensión contra sus dirigentes. Por el contrario, las protestas aumentaron en Oaxaca y Chiapas, y se extendieron a lugares que hasta hace poco estaban en calma como la Ciudad de México o Nuevo León.

Su movimiento se volvió más estratégico. Ya no solo fueron las marchas, sino los bloqueos que generaron afectaciones serias, y lograron lo que en un momento parecía imposible, que a su agenda se sumaran integrantes de algunas comunidades, incluyendo a padres de familia. No a todos, claro, pero sí a los suficientes para replantear los términos del conflicto.

Porque como mostró la tragedia de Nochixtlán, ya no era solo un tema de la CNTE sino de otros grupos políticos y sociales. Y contra eso, es muy complejo plantear una acción policiaca. Después de los 9 muertos, la lógica de descabezar para controlar, quedó rebasada.

Pero el principal triunfo de la CNTE no fue en las calles sino en el plano de las ideas. El discurso del todo o nada – que construyó y vendió el Secretario Aurelio Nuño – se agotó. La noción de que la reforma con sangre entra (metafórica y literalmente) no funcionó.

Y es evidente que el gobierno tuvo que cambiar su retórica. ¿Por qué ya no se habla del despido de los miles de maestros que no han dado clases?, ¿en dónde quedó la reserva de miles de maestros que los iba a reemplazar según la SEP?

El triunfo ha sido de tal tamaño que ya es la propia Secretaría de Educación la que habla de negociar, de incluir a los maestros en el modelo educativo, de revisar las formas de evaluación.

Si miran con atención, la retórica del gobierno se parece cada vez más a la de la CNTE, al grado, que alguien decidió que había que revivir al SNTE como interlocutor.

¿O cómo entender esta sorpresiva aparición del sindicalismo oficial como un rebelde de la reforma?. ¿cómo es que de pronto el SNTE saca desplegados pidiendo mejoras en las escuelas, inversión en las normales y una evaluación que no sea punitiva?

Porque después de meses de tenerlo amordazado, ya se dieron cuenta que necesitan revivirlo para que parezca que el cambio en la reforma educativa no es solo mérito de la CNTE.  ¿O a poco le darán al magisterio disidente la cabeza de la reforma para que la capitalice por todo el país?

De ahí la necesidad de desempolvarlo y colocarlo como el interlocutor de una SEP que ya estaba fuera de la fiesta pues los verdaderos artífices del cambio son la CNTE y Gobernación.

No nos equivoquemos, la CNTE ya ganó. En Nuevo León les pagarán lo que les quitaron, en Michoacán no los correrán por las faltas, y habrá que estar atentos a los otros cambios que expliquen la desarticulación de las protestas.

¿Esto es una buena noticia para el país? En un sentido sí, porque la estrategia de acorralar al magisterio era torpe, inviable y peligrosa pues entregaba al magisterio a los grupos radicales.

Pero también es mala noticia si en el proceso se pierden algunos de los elementos positivos de la reforma – como las evaluaciones, los exámenes de oposición o los planes de carrera – que sin duda se deberían de mantener, más allá de las adecuaciones que se hagan.

Veremos qué pasa. Por lo pronto, lo que está claro es que la reforma educativa como se planteó originalmente ya está muerta, y con ella, los que apostaron por aplicarla a cualquier costo y sin ninguna negociación.

Anuncios