El poder de una imagen: el caso Scotland Yard

Una vez más se hace evidente el poder de la imagen, sólo que en esta ocasión no se trató de un acto premeditado sino de una grave omisión de un especialista en seguridad. La historia – que hoy destacan diarios como el New York Times o el Mundo (de donde salió el texto y la foto que acompañan a este post) – también confirma la omnipresencia de los medios y el efecto que eso tiene en magnificar todo lo que cubren.
Aquí historia. “El subcomisario de Scotland Yard Bob Quick, máximo responsable de operaciones especiales, ha presentado su dimisión por un descuido fatal: precipitó la detención de 12 presuntos terroristas, (…) tras revelar información confidencial al acudir a Downing Street para entrevistarse con Gordon Borwn, cita en la que mostró los documentos altamente secretos nada más bajarse del coche.” (Más en El Mundo)