Bien sabemos los que nos dedicamos al análisis de los medios (o que al menos nos gusta), que muchas veces lo interesante no está en los datos duros de las notas sino en sus ángulos y matices. Lo cuento porque hace unos momentos encontré esta nota en Reforma:

Aumenta Chávez 20% el salario mínimo El Presidente venezolano, Hugo Chávez, decretó un aumento de 20 por ciento al salario mínimo, con lo que llega a unos 446 dólares al mes. HoraOFechaGeneracion(’19:08′,’21-03-09′,’21’,’3′,’2009′);

Lo que me dejó pensando que seguro en México habría quien destaque la sensibilidad del venezolano que toma una decisión así ante la crisis por la que atraviesa el mundo.

Minutos después, leyendo El País, encontré la siguiente cabeza :

Venezuela recorta casi un 7% su presupuesto por la caída del crudo.“El Gobierno de Chávez aumenta su deuda, acelera las nacionalizaciones y sube tres puntos el IVA”

Creo que es obvio el efecto que genera esta segunda nota. Aquí resulta claro que el aumento en los salarios mínimos es una fuga hacia adelante, un intento por mantener la popularidad cuando su gobierno se está colapsando. Siete por ciento menos de presupuesto directo por los precios del petróleo (gracias Cartstens por el seguro petrolero, que no lo hemos valorado lo suficiente en México) y un aumento de tres por ciento al IVA.
¿Saben lo que eso generará en términos de empleos? Menos gasto social en lo público y mayor carga fiscal a las empresas por el aumento a los salarios mínimos. Creo que no se necesita ser un doctor en economía para saber que la fórmula es populista y una bomba para el país. Y si no – diría Ricardo Alemán – al tiempo.
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