“Tu opinión me vale…”

Rebeca Flores publicó – todos en Facebook – su indignación sobre los anuncios de Televisa y la crisis, Pico (Víctor Covarrubias) denunció el manejo del concurso para la nueva imagen del Servicio Postal y yo compartí mi desesperación por el pésimo servicio de internet de Cablevisión, temas distintos pero que tienen algo en común: se trata de acciones que nos indignan.

El problema es que de poco sirve porque más allá del desahogo colectivo – que siempre se agradece – en los hechos, ninguno de los aludidos – ni Televisa, Sepomex o Cablevisión – se sintió obligado a hacer algo al respecto. Y ése es, en mi opinión, el principal reto que tenemos por delante quienes nos asumimos como actores y no como objetos; los que decimos – como José Adolfo Ibinarriaga o Roberto Trad – que ya no queremos hacernos pendejos.

Por eso vale la pena preguntarnos qué nos está faltando. Tenemos información de lo que funciona y de lo que no, sabemos con claridad qué queremos cambiar, y lo mejor, ahora tenemos las herramientas de comunicación para encontrar a personas que comparten nuestra misma indignación. Ahora lo que nos falta es la herramienta (o la estrategia) para convertir esta sensación -usualmente acompañada de impotencia – en acciones capaces de impactar en los destinatarios de nuestro enojo.

¿Qué nuevas formas de protesta podemos encontrar que utilicen todo el poder de estos nuevos espacios?¿campañas de estatus de denuncia?, ¿formamos grupos que vayan acompañados de acciones concretas?, ¿mandamos correos de protesta? Iniciemos el debate…