Hacia el 2009. PRI: 41% PAN: 36% PRD: 19%

A partir de este post iniciamos el seguimiento de las notas relacionadas con el proceso electoral del 2009 en el que una nueva Cámara de Diputados y seis gobernadores serán algunas de las piezas más atractivas que tendremos que elegir . Por lo pronto, y como para abrir boca, aquí les dejo la más reciente encuesta de Buendía & Laredo que hoy publica El Universal en su primera plana.

Destaca que en el último mes el PAN habría avanzado dos puntos (de 34 a 36%) mientras que el PRI habría perdido tres para pasar de 44 a 41%, con un PRD constante en los 19 puntos de intención de voto.

La encuesta me parece una buena noticia para panistas y perredistas. En buena medida, porque está claro que ninguno de esos dos partidos pasa por uno de sus mejores momentos; y si el PAN está a sólo cinco puntos, no le resulta tan malo pues confirmaría que su piso es alto; del mismo modo, es obvio que los perredistas están divididos y que no han mostrado su mejor rostro en meses. Si aún así, su piso es de 20%, entonces no están tan mal. (Claro que si alguien creyó que el resultado perredista del 2006 era por el voto duro del PRD, lamento decepcionarlo).

Sobre esta base es que probablemente veremos a un PRD partido en dos estrategias, la de AMLO que insiste en gobernar desde las calles con una fórmula elemental pero interesante: primero elige una causa simple (como frenar los aumentos en las gasolinas), segundo, articula un discurso que genere adhesiones más allá de sus simpatizantes; tercero, organiza y moviliza para presionar; cuarto, si tiene éxito lo reivindica como una victoria del grupo que encabeza y genera incentivos para continuar; si no funciona, mantiene una bandera de campaña.

Por otra parte, Nueva Izquierda se distanciará con una apuesta por venderse como el partido moderado. Como ejemplo reciente ahí están las palabras de Carlos Navarrete celebrando la pertinencia de la operación limpieza en el gobierno federal. El PRI, en tanto, seguirá en su discurso del partido que da gobernabilidad y rumbo al país, como muestra el discurso de Beltrones haciendo un llamado a un pacto nacional para detonar el crecimiento económico.

Finalmente, la pregunta que sigue en el aire es qué venderá el PAN. ¿La elección como referendum sobre la guerra al narco?, ¿apoyo para seguir con las reformas, por lo demás intangibles para la mayoría de la población? Ya conoceremos la respuesta, por lo pronto, quizá veamos algunos cambios en el CEN panista que muestren que la decisión de competir en la elección va en serio. Seguiremos comentando.