Se escribirá mucho en los próximos días sobre la liberación de Ingrid Betancourt, por lo pronto, quiero compartir con ustedes la liga a la carta que se difundió en diciembre del año pasado y que muestra el estado de ánimo y las condiciones a las que sobrevivió:

“La vida aquí no es vida, es un desperdicio lúgubre de tiempo. Vivo o sobrevivo en una hamaca tendida entre dos palos, cubierta con un mosquitero y con una carpa encima, que oficia de techo, con lo cual puedo pensar que tengo una casa. Tengo una repisa donde pongo mi equipo, es decir, el morral con la ropa y la Biblia que es mi único lujo. Todo listo para salir corriendo. Aquí nada es propio, nada dura, la incertidumbre y la precariedad son la única constante.”

Aquí la liga al texto.

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