Miente La Jornada en el caso de los hermanos Bribiesca

Curiosa noción de la desnudez tienen en el periódico La Jornada. Según ellos, el reporte presentado por el despacho Escobar, Consulting & Associates, aquél que contrataron un grupo de diputados, confirma el tráfico de influencias en el caso de los hijos de Marta Sahagun, al menos así lo afirman en su titular y nota principal.

Lo extraño es que cuando uno lee su propia nota, descubre que el reporte dice lo contrario.

Si bien se dice que los Briniesca habrían ganado un caso mercantil por el supuesto favoritismo de un juez vinculado de algún modo con la Primera Dama, el mismo reporte confirma que dicho fallo fue avalado por instancias superiores. Es más, en el mismo párrafo reconoce que no se encontraron elementos que revelaran una posible irregularidad. Así queda de manifiesto en los siguientes párrafos:

“El despacho Escobar se refiere de la siguiente forma al asunto:”En este documento (el juicio 17/05), el licenciado Plinio Manuel E. Martínez Tafolla, magistrado de la primera sala civil del Supremo Tribunal de Justicia del estado, confirma el fallo del juez décimo del ramo civil, por no haberse probado la impugnación (de Grupo CYM). En la valoración encontramos que una de las objeciones es que el juez décimo del ramo civil es hermano del director de Radio y Televisión del estado de Guanajuato, desde las épocas en la que la señora Marta Sahagún era vocero (sic) del gobierno de Guanajuato (durante la administración de Vicente Fox Quesada). Sin embargo, este fallo ya fue confirmado por el Supremo Tribunal de Justicia del estado y no hay elementos que confirmen las imputaciones en ese sentido”.

¿Dónde está entonces la evidencia? Además de que el caso en cuestión se refiere a una disputa entre particulares en la que no intervienen recursos públicos. A eso, súmenle que algunos juristas ya han señalado que el tráfico de influencias es un delito que pueden cometer los funcionarios públicos, no así los particulares, como los hijos de la Primera Dama.

Insisto, yo no sé si son personas honestas o no, pero lo que sí me queda claro es que la nota de La Jornada no corresponde con su titular. ¿Lapusus o consigna?